Intento de respuesta a una pregunta
Un amigo, eleremita, al leer mi entrada "Un amante", me preguntó que cómo diferencio a un amante de una adicción. Buena pregunta a la que no sé responder. Puede ser que los significados de ambas palabras se solapen a veces, pero en el contexto de "Un amante", vendría a representar el papel de la ilusión o el de la esperanza.
Si hablamos de personas, yo entiendo el concepto de amante como aquella a la que aprecias y a la que quieres hacer partícipe de tu vida y al mismo tiempo, serlo tú de la de ella. Pero teniendo claro siempre que ambas son personas distintas y que nuestra felicidad juntos depende de la que cada uno pueda conseguir por separado. Es decir, que esa otra persona no sea mi pasaporte a la felicidad ni que yo lo sea para ella, sino que ambos en si mismos seamos un porcentaje importante en la felicidad de cada uno.
Y es aquí donde quizás si cambiamos el significado de amante por el de adicción, nos encontremos en una situación en dónde mi mundo y su estabilidad pasen por tener a la otra persona al lado. Y yo creo que es una diferencia enorme comparada con la definición de amante que daba antes. Una adicción es la incapacidad para negarse, para no sucumbir a algo o a alguien que nosotros sabemos que nos está haciendo daño de alguna manera, y quizás sea que el objeto de nuestra adicción esté parcheando alguna grieta en nosotros mismos. Y cuando se ama a alguien o a algo, no es la incapacidad para decir no, sino el impulso sincero de decir sí.
Pero admito eremita que no lo tengo muy claro. Buena pregunta.


eleremita dijo
Bueno, me ha aclarado bastante, sobre todo aquello sobre el impulso sincero de decir sí.
También me ha llegado un pensamiento: que probablemente los amantes se pueden llegar a convertir en adicciones. Sobre todo cuando pasa el tiempo...
y que quizás los amantes son/somos siempre algo temporal y puede que un día dejen de serlo y haya que separarse.
16 Septiembre 2005 | 05:04 PM