No te salves, por Mario Benedetti
No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
No te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
Pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.
PD: Hace no mucho puse en este blog uno de tantos poemas geniales del señor Benedetti. En aquel momento fue el titulado Desde los afectos, en el que tiritando en su comentario me recomendó, más o menos, este otro poema de hoy. Gracias, muy buena recomendación.



Locaporlaluna dijo
Buenísimo! estoy copada con esta mini racha de Benedetti y es un placer doble llegar hasta tu blog.
saludos desde Uruguay
2 Octubre 2005 | 01:08 AM