Dentro de mi cabeza, a dos pasos del alma, regalo este apartamento.
No te mentí en el anuncio. Lo regalo.
Tengo un amplio salón donde sentarse a ver morir las horas. En esa pared del fondo hay dos prácticas ventanas con vistas a la realidad que, siendo sincero, no aportan mucha luz.
Al final de ese pasillo está la cocina. Está un poco descuidada lo reconozco y el horno lo mismo cocina ideas en su punto que las quema, pero eso ya es culpa mía. Pero no es nada preocupante; sólo hace falta una mano firme y una sobredosis de optimismo.
A la derecha está el aseo. No hace falta decir que cumple con creces su función. Unicamente se ha atascado un par de veces algún recuerdo, pero estará como nuevo cuando te instales.
Y detrás de aquella pared está el dormitorio. Genial para dormir sin soñar, eso de los sueños nunca lo pude arreglar.
Se me olvidaba una cosa. Detrás del armario hay una puerta que lleva al sótano. Te daré un consejo: no la abras o te verás obligado a regalar este apartamento como yo estoy haciendo ahora.
Sé que no es ninguna mansión, pero si aún así te decides, déjame un mensaje.



norte dijo
Hola tocayo... tienes un bello apartamento, solo que algo descuidado... soy ingeniero, y me agrada mucho diseño de interiores, si quieres te ayudo con el reciclaje... y verás que lo sentirás mas acogedor, y seguro estarás mas que contento de los cambios.
Un abrazo
Jorge
14 Mayo 2006 | 03:29 AM