Alma en pena
La lámpara de mi escritorio ilumina mis manos. Las observo con detenimiento y busco algún detalle, alguna clave que descifre el enigma de mi consciencia. No, la solución tampoco está en mis manos termino deduciendo. ¿Y dónde pues está la piedra angular, la pieza que falta del puzzle necesaria para que la imagen final empiece a tener sentido?
Debe haber algún detalle que escapa a mi entendimiento; el detalle que explique el optimismo de un amanecer cualquiera o el vértigo que me inunda al pensar en el universo. ¿Por qué podría llorar con el sufrimiento ajeno?, ¿Por qué me agradan las personas felices?, ¿Por qué los niños me inspiran protección?, ¿Por qué no me gusta la soledad forzada?
¿Será el alma, mi alma, nuestra alma, la que dé sentido a los días?, o, ¿es el alma un invento para responder a preguntas demasiado complicadas?
Quiero pensar que existe. ¿Será mi alma la que me está obligando a pensarlo? Quizás sea el alma la que está escribiendo esto. Quizás yo sea el alma y estas manos unas de sus herramientas. Quizás sólo seamos almas debatiendo sobre su propia existencia.



laveron dijo
quizás...y es preferible, no saberlo.
ya hemos matado demasiados misterios...¿No?
un beso
laura
21 Julio 2006 | 05:08 PM