Aparición
A la orilla de este muelle,
donde el silencio desembarcó una noche,
se sienta este rostro de muerte
a contemplar aquel lejano islote.
Peñasco reflejo de la vida misma:
inerte en los dias fértiles,
bullicio de inquisidores en las noches infaustas.
Como quién espera un milagro, me abandono a los caprichos de la ilusión.




locaporlaluna dijo
Haces bien. No te imaginas lo feliz que me pone leerte.
Un beso enorme, grande como tu Poesía.
2 Julio 2008 | 03:01 AM